The Travel
Buenos Aires-Florianopolis - 2008-05
lunedì, maggio 10, 2008, 07:28 PM - Brasil

Decidimos emprender un largo viaje por Brasil mi marido, mi perro y yo en nuestra camioneta 4x4 transformada en una compacta casa rodante, alta y llamativa que Paolo trajo de Italia en barco. En la carrocería tiene un dibujo de un venado con ruedas de allí su apodo de Bambi Rodante, aunque para todo el mundo es: “LA BAMBI”.

Día 1:6 de Mayo 2008.
Arrancamos de casa, prácticamente al kilómetro 0 de Buenos Aires, a las 10.00hs de un día de sol espléndido con  20 grados aproximadamente de temperatura.
Tomamos la Avenida 9 de Julio y ví el Obelisco sin entender del todo que  tal vez sería la última vez del año 2.008 o quizá de toda mi vida que lo vería.
Desde cuando era una niña e iba de vacaciones de Córdoba a Buenos a la casa de mis tíos, recorríamos en su auto la Av. Corrientes desde el 5.000 donde todavía tienen su casa, hasta el 1.000 donde se encuentra el obelisco, lo observada embelezada, rodeado de luces por los carteles gigantes en medio de la avenida más ancha del país, y tal vez del mundo entero, como escuché decir por ahí, en aquellos años me invadía la sensación de estar en el corazón del mundo.
Después a los 19  cuando elegí vivir en Buenos Aires, sentí siempre la misma emoción  al mirarlo, al pasar cerca y al  reencontrarme después de cada viaje.
EL OBELISCO, siempre seguro y señalando el cielo.
Por eso me sorprendió que hoy al pasar por su lado y mirarlo por la ventanilla, no lloré a moco tendido, como hubiese imaginado, por el contrario me sentía tranquila con una  suave emoción mezcla de alegría y tristeza que me cerró por unos momentos la garganta, sólo por unos momentos.

Estaré perdiendo sensibilidad después de 15 años en esta ciudad que me vio llegar algo naïf, me vio crecer y me despide fortalecida y feliz por haber experimentado el amor de varios amores y también el dolor de la decepción. Por haber vivido algunos días de trabajo intenso y otros vacíos. Por haber compartido lindos momentos con lindos amigos y con mi familia que siempre estuvo en las buenas y sobre todo en las  malísimas, de fierro aceptando cada decisión y acompañándome con amor cada día.
Llegué a Buenos Aires a los 19 años, con sed de conocimiento. Mi inquietud particular rodeaba lo artístico  y me siento muy afortunada de haber conocido personalmente músicos absolutamente creativos y fuera de serie como Ale Franov, Santiago Vasquez, Luciano Bertoluzzi, bailarinas originales de Flamenco Descalzo como Valerie Romani, de  Danza Butho como Quio Binetti, de Danza Egipcia como Eli Staiff o Paula Lena, de Danza Hawaiana como Maren Lau, De Danza Africana como Telma Meireles.
Instructores impecables de Yoga Ashtanga como Andrea Fernández, Paula Siero y Marta López.
Profesores de Tai Chi como Mariní Acuña u ostéopatas brillantes como Gonzalo Mayo.
Reikistas maravillosos como Febe Fuentes o de Técnica Alexander como Yessica.
Cantantes exquisitos como Liliana Herrero y actores excelentes como el Puma Goity y Fernando Peña.
Fotófrafos de Vanguardia como Vivian Galbán. Directores de teatro magestuosos como Daniel Veronese y apasionados  profesores de lengua, arquitectos y empresarios. Psicoanalistas malos y brillantes como Cecilia Lauriño. Monjes Zen, devotos de Sai Baba y espíritas Kardesianos.
Periodistas de radio, diario y televisión mediocres y genios. Y hasta abogados como Uriel Blustein  y Néstor Fernádez que salvan a la profesión con honestidad e inteligencia.

Es una GRAN CIUDAD y tiene de todo y para todos los gustos.
Y me siento completamente privilegiada  por haber podido nutrirme de lo bueno que me ofreció.

GRACIAS, "MI BUENOS AIRES QUERIDO"

Comenzamos a recorrer la Ruta  9  a las 10:30hs. y nuestro primer destino fue Rosario a 310 km de Capital Federal donde llegamos a las 14:30hs.
La Bambi va tranquila a 90km no más.

Nuestra primera parada fue el Monumento a la Bandera, para sacarle y sacarnos fotos.
Lamentablemente nunca le encontré a este monumento un encanto especial que me conmueva, pero allí estábamos a punto de comprar una banderita blanca y celeste. Hoy  a la distancia me arrepiento de no haberlo hecho.

Estacionamos un rato sobre un enorme parque que miraba el río para que Charlie tenga su espacio verde de recreación y pipi room.
Descansamos un rato tirados en el pasto de cara a sol, mientras nuestro perrito de 6 meses jugaba con sus nuevos amigos rosarinos, a metros  en el  mismo  parque, encontramos un bar con las mesas al aire libre y almorzamos una hamburguesa, gaseosa, helado y café a $18,50. A veces me arrepiento de comer comida chatarra, ésta fue una de ellas.
Más tarde, en una estación de servicio cargamos el tanque del agua para la cocina y llenamos de gasoil $216.
Estoy anotando en una libreta los gastos para  al final del viaje saber cuanto significó el gasoil, el peaje y la comida. Pero mejor dejaré los precios  exclusivamente para mi libreta.
Al atardecer encontramos un lugar, parejo y seguro sobre la costanera  y estacionamos pasar nuestra primera noche durmiendo adentro de la Bambi.
Antes de terminar el día comimos en un lindo lugarcito a metros del río, una ensalada y una cazuela de verduras con agua mineral.

La coche estaba fresca de pullover y campera.


Día 2: miércoles 7 de mayo de 2008-
Retomamos a las 9:30hs la ruta 9 hacia Santa Fe 170km. La Ruta fué tranquila y llegamos a las 11:30hs.

Lo primero que  hicimos  fue ir al Senasa para extender el  permiso de salida de Charlie, en caso de tener algún imprevisto que nos retrase.Más vale prevenir que llorar. Sin ningún sentido nos costó el doble que en Capital.
Al terminar el trámite que nos llevó una hora, salimos a buscar un lugar al aire libre para almorzar.
Encontramos un restaurante diente libre sobre el río.

Para sorpresa y bronca de Paolo las camareras se negaban rotundamente a sacar una mesa afuera.
Entonces hice mi intento y fui por la puerta trasera en busca del dueño, arranqué preguntándole con una sonrisa si podíamos almorzar, y él con otra sonrisa me respondió que sí. Aproveché la inercia de amabilidad para pedirle que me saque una mesa afuera: su rostro cambió completamente y  me preguntó cual era el problema, si adentro su restaurante era lindo y  tenía aire acondicionado, le expliqué de la existencia de Charlie y me invitó a hacerlo entrar, como último intento le expliqué que nos encantaba comer al aire libre con el sol entibiándonos y de nuestra alergia al aire acondicionado.
Totalmente confuso, finalmente ordenó a las camareras que nos sacaran una mesa afuera.
A los minutos  la gente comenzó a  imitar nuestra actitud y la galería con vista al río que absurdamente en 20 años nunca se había usado, estaba  por primera poblándose de vida.
Nos trajeron  todo tipo de preparaciones de diferentes pescados de río, y a un cierto punto pedí una ensalada de lechuga y tomate, pero mi pedido fue rebotado con toda naturalidad, pues me explicó la camarera: -“No servimos ensaladas, hacemos raras excepciones para los vegetarianos”
Es decir que tenían en la cocina lechuga y tomate pero también tenían en la cabeza reglas  rígidas con las que preferí no seguir negociando. Ya fue un esfuerzo para ellos dejar entrar al almuerzo a nuestro amigo sol, era demasiado abuso de nuestra parte pedirles dos invitaciones más para nuestros amigos el tomate y la lechuga.
Así que, para no quedar en su recuerdo como los “LOCO RAROS”, hicimos la reunión culinaria excluyéndo la lechuguita.
Al rato entré buscando el dueño para agradecerle su atención y él me dijo:-“está bien pero sigo sin entender porqué salieron afuera, me parece muy raro"-
A lo que le respondí: - “mire afuera hacia su galería, me parece que a sus clientes les gusta". Se encogió de hombros, giró y se perdió en la cocina.

Por la tarde, después de la necesaria siesta, para asimilar el pescado con pescado, paseamos por la peatonal y compramos dos pavadas que faltaban. Siempre en todos los viajes me sobra algo y falta algo. SIEMPRE!
Cerca de las 18:30hs el sol comenzó a bajar y el frío a subir, entonces extrañé un poco mi casa, mi ducha caliente, mi pantalla gigante con buenas películas, y mi futón japonés, también a mi familia y amigos y de allí la idea de escribir este blog, para sentirlos más cerca.
Para colmo, el pescado no vegetariano me cayó fatal, lo que me obligó a hacer una triste dieta de pechuga de pollo sin piel y puré. Paolo prefirió una variada ensalada con agua mineral.
Era la segunda  noche que dormíamos en la Bambi y lo hicimos en un estacionamiento en  pleno centro de Santa Fe donde nos cobraron  $O, a diferencia de Capital donde costó $50, la última noche que la Bambi se quedó en el estacionamiento frente a casa. ¡Qué diferencia!
Antes de regresar a la Bambi, vimos mucho movimiento de gente caminando por la peatonal, charlando y tomando algo.
Antes de dormirnos, hicimos la experiencia de dejar a  Charlie sin correa al lado de la camioneta, con su platito de comida y agua, pero al parecer, él no tenía mucho sueño y salió de “joda” a “chusmear” la movida de la noche santafecina.

Día 3: jueves  -8 de mayo de 2008.-
A la mañana  cuando salimos de la Bambi para darle de comer, Charlie no estaba…
Fue una sensación bastante angustiante.
Después de buscarlos durante una hora lo encontramos feliz jugando con perritos en el medio de la peatonal.
Lo primero que hicimos fue comprarle una  correa fuerte y larga, también huesos y juguetes para que se divierta en las noches de insomnio.
A las 11:00hs retomamos la ruta 11 hacia Reconquista 325km. ya la ruta se iba complicando y llegamos a las 16:30hs.
El sol nos seguía acompañando como el primer día.
El paisaje del “CAMPO ARGENTINO” fue emocionante: kilómetros sembrados de soja,  productores repartiendo volantes  sobre la ruta para informar sobre la problemática  del campo con los tractores que sostenían sus carteles de protesta, vacas, vacas, vacas, y  algunos altares del Gauchito Gil repletos de banderitas rojas.

El siguiente pueblo donde  paramos a cargar gasoil fue San Justo a 100km. de Santa Fe, hoy por la falta de gasoil en el país, la carga es limitada hasta $50.
Pasamos por Vera y llegamos a Avellaneda creyendo estar en Reconquista. La falta de señalización en Argentina es impresionante para un europeo, y hasta yo también en esta ocasión me encontré perdida.
Una vez en Reconquista comimos en un Club Sirio-Libanés donde un grupo de nenas tomaban clases de Danza Árabe.
El dueño del Club, Humberto de apellido catalán, nos trajo una picadita de salame y queso y nos ofreció como plato principal  pasta casera. Todo muy rico, pero nosotros estábamos allí por la comida siria o libanesa. Finalmanete logramos comer niños envueltos y kepy con una cerveza a muy buen precio.
Salimos a caminar por el pueblo y observamos  que en las vidrieras de casi todos los negocios tenían pegados cartelitos de cartulina escrito a mano con la leyenda que decía: “APOYAMOS EL CAMPO”.
Cerca de la Bambi un muchacho de 20 y tantos años, nos interceptó creyéndonos de la WWF, la confusión tiene sentido porque Paolo le compró la camioneta a ellos y todavía mantiene sus calcomanías. Este muchacho nos contó entusiasmadísimo que a la madrugada siguiente  rescataría 6 yacarés que estaban muriendo por la sequía.
Hacía mucho tiempo que no escuchaba tanta energía en una causa perdida y ojala gracias a  jóvenes  como él con tanta fuerza e ideales nuestro país sea rescatado de la sequía de honestidad política. Pero sé que es un pensamiento bastante utópico. 
En Reconquista a 800km de Capital, la tonada y la realidad van cambiando, la gente parece ser más humilde, humana y con más tiempo para sociabilizar. La comida es más barata y abundante, no hay basura en las veredas, no existen los cartoneros y se ve  a mucha gente moverse en bicicleta.
Esa tercera noche dormimos estacionados sobre una calle y no fue la elección más apropiada, pues  Charlie, esta vez atado a la Bambi,  nos molestó ladrando toda la noche pidiendo ser desatado para jugar con sus amigos callejeros.
 

Día 4: viernes -9 de mayo de 2008-
A las 9:00hs desayunamos en el único bar del pueblo donde parecía ser que cada  mañana se encuentran los mismos señores  a leer el diario, a uno de ellos le preguntamos  como retomar la ruta. Se cambió a nuestra mesa a respondernos y derivó la conversación en un interesante relato sobre su viaje por Italia.  
A las 10hs estábamos en la ruta hacia Resistencia 220km y continuamos a Formosa manejando 170km más.
A las 12:00hs entramos al Chaco y cambió la naturaleza del campo sembrado a palmeras y cambió también la temperatura de frío húmedo a calor seco.
La capital del Chaco fue una  REVELACIÓN para mí, casas, barrios y autos lindos,  muchos negocios con gente comprando y buenas propuestas culinarias.
Nunca había escuchado hablar a nadie del Chaco y jamás me hubiese imaginado algo parecido.
Después de horas sentada, necesitaba estirar un poco el cuerpo y me relajé mucho haciendo mi yoga en la verdísima plaza del centro, mientras que Paolo jugaba a mojar a Charlie en la fuente de la plaza.

Día 5: sábado -10 de mayo 2008-
A las 12:00hs retomamos la ruta 11 hacia Formosa 170km.
El sol nos sigue acompañando.
Recorrimos 214km y llegamos a Clorinda el último pueblito en el límite con Paraguay. Clorinda tiene 4 cuadras en total, es humilde y tuve la sensación de que se confundía lo argentino con lo  paraguayo, en la manera de hablar por lo menos.
Para salir de Argentina simplemente cruzamos el río y en el medio del puente había un  modesto  cartelito que decía: PARAGUAY.

A las 17:00hs.llegamos a la aduana y no había fila de gente, pero tampoco aduaneros que nos atendieran, después de una hora de espera, de llenados y sellados de papeles logramos cruzar.

Recorrimos 40km.de barrios humildes antes de entrar a Asunción mientras el sol se iba escondiendo.
La ciudad de  Asunción me gustó con su centro histórico colonial  y la casa de Gobierno, sus barrios residenciales y su  parte  popular con personalidad.
Dormimos en un  Hotel de estilo colonial con parque, piscina, red inalámbrica  y desayuno incluido a 30 dólares.
A las 23:00hs.nuestros amigos Jorge y Maricel, nos invitaron a comer en una Churrascaría de tenedor libre.
Paolo los conoció la primera vez que atravesó el chaco Paraguayo, hace dos años atrás cuando al chocar con un pozo y destruir la parte delantera de la Bambi  fue rescatado por  Jorge con su grúa.
Jorge y su esposa Maricel tienen cuatro hijos adolescentes y todos forman  la lindísima familia Candia.

Día  6: -domingo 10 de mayo-
Estuvimos toda la mañana en el parque del hotel jugando con Charlie, después del medio día  Jorge y Maricel nos pasaron a buscar para  llevarnos a conocer el Lago de Ypacarai en San Bernandino que queda a 50km.
Es un lugar habitado en sus orígenes por familias de apellido alemán, pero actualmente sitio de veraneo de algunas familias de Asunción  que tienen su casa de fin de semana. Nuestros amigos tienen la suya, herencia de la abuela alemana de Maricel.
En el lago se disfruta de un microclima  particular por estar rodeado de sierras y fue  lindísimo ver como iba bajando el sol y coloreando todo.
En el camino de regreso saboreamos los bollos, facturas típicas de la zona rellena con dulce de guayaba.

Día 7: -lunes 11 de mayo-
Paolo y Jorge estuvieron todo el día buscando las nuevas ruedas de la Bambi y no fue fácil encontrarlas.
Charlie y yo esperamos pacientes todo el día  en jardín del hotel y fueron pasando  las horas sin hacer nada más que ver cambiar el cielo de color.
Por la noche fuimos a comer a casa de ellos: Paolo preparó unos espaguetis al pesto y
Maricel una tarta de verdura. Abrimos un tinto argentino, que les llevamos de regalo,
y brindamos por la amistad. Después la pasamos mirando fotos del viaje hasta media noche.
Dormimos en la Bambi estacionada en su jardín y  para felicidad de Charlie jugó libre toda la noche con los perros de la casa.

Día 8: -miércoles 12 de mayo-
Después de un abundante desayuno con jugos de pomelo recién exprimido por Maricel, chipá, dulce de guayaba, manteca, queso y café, retomamos el viaje.
Jorge se ofreció como chofer y guía de lujo para dar la última vuelta por Asunción y sacar fotos.

A las 13:00hs estábamos en los barrios periféricos de Asunción y nos paró la policía municipal por un supuesto semáforo que pasamos en rojo, después de discutir por 5 minutos nos pidieron 30 dólares de coima para dejarnos seguir adelante.
Los honestos oficiales de tránsito eran 3 que sin vergüenza explicaban el porqué de la cifra para poder repartir en partes iguales.
Hablamos por teléfono con nuestro amigo Jorge para que nos oriente en esta injusta situación y nos recomendó negociar y continuar  el viaje, finalmente se conformaron con 8 dólares cada uno. Fue un momento bastante desagradable.


Ya en la ruta 2, disfrutamos de tramos con subidas y bajadas, el verde de la naturaleza  y la tierra muy colorada como en la cercana Misiones.
Paramos unos minutos sobre la ruta y desde la ventanilla compramos chipá calentito, cada uno dos mil guaraníes, ya no recuerdo cuantos pesos argentinos representan, pero en el momento nos pareció más caro que en el centro de  Asunción. 
El chipá fue nuestro almuerzo que en general nos agarra en movimiento y lo resolvemos  con pan, queso, tomate, y lechuga.


A las 18:30hs.llegamos a Ciudad del Este y el sol ya  había bajado. Nos quedamos en el hotel con  el único estacionamiento donde entraba la Bambi  que mide de alto 3metros con 15cm. Era un hotelito sin agua caliente, deprimente, pero muy central. Nos costó 30 dólares la noche y nos quedamos allí dos noches.
Fuimos a comer al hotel vecino Austria, y pudimos probar un plato típico paraguayo: bifes de carne finitos fritos con ajo y puré. Muy rico.
Por suerte logramos  conectarnos a Internet. Después de acostumbrarme, ya no me resulta fácil no estar conectada las 24hs,y lamentablemente no contamos con la tecnología y el presupuesto para estarlo. 

Día 9: -miércoles 14 de mayo-
A las 9:00hs, en nuestro hotel de cuarta, tomamos el desayuno más espantoso que se puede imaginar, irreproducible en palabras.
Le dimos a Charlie el suyo y a las 10hs nos fuimos caminando 6 cuadras hasta el corazón del centro comercial.
El trayecto me resultó saturante, repleto de ofertas de ropa y otros productos sobre las calles. Los “guías de compras” te persiguen casi imponiéndote su compañía, para ganar una comisión del negocio al que te llevan.
Adentro del shopping Mona Lisa la realidad es absolutamente contrastiva, como si hubiésemos hecho un viaje sin escala a Miami en 1 minuto. Todos productos de marca y promotoras gentiles con su uniforme impecable y su sonrisa, te informaban detalladamente sin compromiso.
A las 12:30hs comimos adentro del shopping: carpaccio de salmón rosado con alcaparras y fetuccine alla puttanesca. Riquísimo pero carísimo.
Después aprovechando el 20% de descuento que gozamos los extranjeros, compramos cinturones de La MARTNA, made in Argentina, para llevar de regalo al tío Kito y a los amigos de Paolo, con los cuales esperamos encontrarnos en Brasil.
  

Día 10: - jueves 15 de mayo-.
Hoy se vence el permiso de Charlie para entrar a Brasil motivo por el cual a las 15:00hs. y sin comprar mi cámara de fotos pero sí dos teléfonos celulares I FHONE, nos fuimos a cruzar la frontera.
Hicimos una hora de fila detrás de los autos que querían atravesar el Puente de La Amistad que separa los dos países.
Al entrar a Brasil cambió rotundamente la realidad, todo se veía bastante más limpio y organizado.
Tardamos otra hora en hacer los trámites y cruzamos sin que nos revisen  la camioneta, adentro de la Bambi teníamos alimentos, productos electrónicos y perro.
Esa noche recorrimos un poco la ciudad de Foz de Iguazú y tomamos una cervecita para festejar nuestra entrada al Brasil.
Dormimos en el estacionamiento de la secretaría de turismo, sobre una gran plaza. Nuestra elección  a la hora de estacionarnos prefiere incluir un espacio verde para Charlie.

Día 11: viernes 16 de mayo.-
A las 9:00hs salimos a buscar un bar para tomar el desayuno y no fue fácil encontrar un lugar donde vendan medias lunas, facturas o algo dulce, la costumbre de los brasileros de esta región es el desayuno con  pastel frito de carne o pollo.
NOS ADAPTAMOS, ES PARTE DEL JUEGO. Y estuvo rico.
Cuando estamos en una ciudad aprovechamos el cafecito de la mañana para usar el baño del bar, porque hasta hoy no hemos usamos el de la  Bambi.
Al medio día fuimos a conocer el Templo Budista de Foz, lindo, pero no pude hacer ninguna meditación como esperaba, ni hablar con ningún monje, ellos se encuentran en una casita de dos aguas al costado del templo, detrás de un alambrado con su vestuario típico. Me acerqué lo más que pude e intenté sutilmente, sin molestar,  llamar su atención o hacer algún tipo de contacto, aunque sea visual, pero nada, me ignoraron completamente.  

A las 17:00 hora brasilera Paolo cruzó nuevamente a Paraguay a comprar mi camarita, decidimos que era mejor tener otra, más portátil y automática como accesoria y menos compleja de manejar para mí.
A las 17:30hs. regresó, sin ella, ya que en Paraguay eran las 18hs.y ya estaba todo cerrado.
Lamentablemente existen esos días donde todo sale mal, pero lo atravesamos y seguimos adelante.  
Dormimos por segunda y última noche en la secretaría de turismo de Foz.

Día 12:- sábado 17 de mayo- 10:00hs.
Seguimos tratamos de resolver en los celulares, la habilitación internacional, para recibir llamadas y sms con el operador Claro, sin éxito.
Seguimos tratamos de encontrar un lugar para lavar y engrasar el chasis, sin éxito.
Seguimos tratando de arreglar el gas de la cocinita de la Bambi, sin éxito.
Seguimos tratamos de arreglar la batería de las pantallas solares, sin éxito.
Para cambiar de aire nos fuimos a almorzar a la triple frontera y estrenamos nuestra mesita plegable de aluminio, sobre ella pusimos: pan, atún y tomate.

 


El paisaje nos cambió completamente el humor: el verde, la Argentina al otro lado del río, y mirar a Charlie jugar libre, fueron un verdadero bálsamo.
Por la tarde Paolo se cruzó nuevamente en moto taxi a Paraguay, y por fin logró comprar mi camarita.
La tercera noche en Foz, nos instalamos en un camping camino a las Cataratas, y disfrutamos de la inmensa alegría de bañarnos con agua caliente y shampoo.
Aprovechamos para lavar a mano, las remeras y la ropa interior.
Tomamos una sopa instantánea de pollo y Paolo comenzó a resolver los problemas de la Bambi.
Cuando la noche nos envolvía de tranquilidad y todo iba retornando a su armonía habitual, llegó un colectivo repleto de pendejos brasileros con ganas de divertirse. Charlaron, gritaron, tocaron la guitarra,cantaron, jugaron al futbol, hicieron asado y estuvieron de joda. TODA LA NOCHE!!! 

Día 13: -domingo 18 de mayo-
A las 10:00hs después de la noche ruidosa, nos levantamos a tomar un desayuno muy completo con fruta, pan, queso, tortas y café que estaba incluido.
Paolo terminó de arreglar todo lo que no funcionaba en la Bambi y  partimos hacia las Cataratas.
Estrené mi camarita sobrevolando en círculos la Garganta del Diablo.
Fue una experiencia INCREIBLE!!!

Tomamos la ruta BR. 277 hacia Curitiba 660km, pero paramos a dormir en Guarapuava a los 330km.
En el camino logramos lavar y engrasar el chasis, todo se iba resolviendo en la medida que nos alejábamos de Foz.
A las 18:30 hs llegamos a Guarapuava y ya estaba oscuro. Estacionamos en la Plaza Principal frente a la Iglesia. El pueblo parecía totalmente vacío pero, al toque de las campanas fueron  apareciendo, cruzando la calle, subiendo las escalinatas y llenando la iglesia. O entrábamos también nosotros a ver de qué se trataba o salíamos a recorrer el pueblo.
Optamos por lo segundo, pero tal vez hubiese sido más divertido lo primero. En el  pueblo no había nada ni nadie.
Después de caminar cuadras y cuadras en la oscuridad desierta, encontramos e único lugar abierto:una pizzería donde comimos la más fea y cara  pizza que probé que en mucho tiempo.
Regresamos a las Bambi, y mientras subíamos a ella, todos salían de la iglesia y nos miraban asombrados y extrañados como a un plato volador recién aterrizado.
Al rato, cansados de la nada, nos dormimos, bajo la protección de la Iglesia.

Día 14:- lunes 19 de mayo-
Son las  9:00hs y el sol sigue con nosotros, estamos en la ruta 277 hacia Curitiba pero la pasamos de costado sin entrar.
Cargamos diesel y por suerte, está un poco más barato que kilómetros atrás, pero el peaje es carísimo: 6,80 que serían $13 aproximadamente y lamentablemente hay muchos peajes en la ruta.
Entramos en una concesionaria Iveco enorme y le  hicimos una revisación general a la Bambi, pues  ya llevamos recorridos  2.000 kilómetros.
Faltan 100 para llegar al mar, son las 17:45hs, pero lamentablemente en este punto del planeta, en esta época del año, a esta hora ya no hay más luz.
La ruta es buena pero demasiada transitada por camiones que conducen muy rápido.
Por todo esto decidimos que lo más prudente era parar, donde sea. Tendremos que esperar un día más para ver el mar.

Sobre la ruta encontramos una panetería artesanal con estacionamiento y espacio verde. Podríamos pararnos allí, bajarnos, tomarnos algo y tal vez logramos que nos dejen pasar la noche. Así lo hicimos: ¡BINGO!
Después de mirar sus lindísimos productos artesanales optamos por un sanduiche de salame e queijo colonial.
Nos pusimos a hablar con el dueño y  muy amablemente nos permitió pasar la noche y hasta nos ofreció su baño.
19:00hs cerraron la panetería y quedamos de vernos para el desayuno.
20:00hs. Nos dormimos en la noche más fría del viaje hasta ahora.

Día 15: -martes 20 de mayo-
10:00hs.tomamos un café con pastel frito de carne y algo dulce que nos regalaron que tenía la consistencia del tergopor, era incomible, pero por educación lo comimos con una sonrisa.
Después de agradecer al dueño y a su hijo, retomamos la ruta BR 376  hacia Floripa 300km.
Hace dos semanas a esta hora estábamos saliendo de Buenos Aires.
Al medio día paramos en Camboriú un rato para estirar las piernas y Charlie corrió feliz por la arena.


A las 14:30hs.llegamos a Florianópolis y es mucho más grande y moderna de lo que yo  recordaba a los 17 años y claro con 34,  ya pasaron 17  y los lugares con el tiempo, a veces cambian, este es el caso.
Pero el Mercado Central se mantiene  muy parecido a mis recuerdos.
En el mismo mercado nos encontramos con Conrado, de 14 años, amigo de Paolo e hijo de Viviana y Fernando, dos argentinos que viven desde hace 15 años en Brasil.
Conrado tiene dos hermanos más  Yuri de 12 y Myoren de 16 años.
Esta noche comimos en casa de ellos en Costa de Dentro al sur de la isla.
Viviana cocinó arroz con verduras y abrieron un tinto argentino, mientras lo terminábamos hablamos hasta casi la media noche, de bueyes perdidos.


Hace dos semanas era nuestra primera noche fuera de casa y pasamos la noche en Rosario frente al río, ésta noche al sur de la isla de Floripa estacionamos y pasamos la noche mirando el mar.

Día 16:- miércoles 21/05/08-.
7:30hs. El calor nos despertó y salimos expulsados de la Bambi directo al  primer baño de mar. Charlie nos siguió entusiasmadísimo.
Había algunas pocas personas caminando por la arena.
A las 11:00hs. Paolo se fue a buscar al colegio a Yuri  que soñaba con estar arriba de la Bambi.
 Charlie y yó nos quedamos en la playa y el sol comenzó a pegar fuerte. Encontramos  la sombra de un árbol de hojas grandes, redondas y nos tiramos debajo mirando un rato el movimiento de las olas. La variedad de azules entre el cielo y el mar parecían una postal retocada más que la realidad. Charlie se divirtió haciendo pozos en la arena, metiendo primero  la cabeza y después con todo el cuerpo se hacía milanesa.
Al rato comienzé a tirare un palito hacia el límite entre la arena y el mar y lo buscaba corriendo. Nos pasamos toda la mañana haciendo lo mismo, pero cada vez el palito volaba más allá y lo obligaba  a vencer su resistencia al agua, más de una vez la altura y fuerza de las olas del atlántico lo superaron y lo vimos por primera vez en su vida NADANDO.
A nuestra  izquierda  vemos un morro y un  pueblito de pescadores con sus casitas de colores es Pántano Do Sul. A la derecha vemos otro morro con sus casas lindas y grandes engarzadas.Adelante el mar y la fuerza de las olas que rompen a 50m metros formando por algunos segundos un arco iris en el aire y espuma en el agua. Más al fondo dos pequeñísimas islas verdes.
Mis ojos hoy se  hacen un festín de azules, celestes, blancos y verdes.

Al medio día arrancamos a recorrer la isla y  entramos a Pántano do Sul, el  pueblito  donde hace 17 años atrás vacacioné con mis padres, hermanos, tíos y primas.
Sigue siendo tan mágico como entonces con sus barquitos de pescadores que cada mañana buscan y traen a la costa la Tainha fresquísima para vender.


12:00hs. ya con hambre decidimos comer algo y entramos al mismo sitio sobre la arena frente al mar, donde entré alguna vez siendo adolescente. ARANTES: de ambiente bohemio, con las paredes cubiertas de mensajes garabateados por los clientes, obras e arte donadas.
Antes de sentarnos a la mesa nos hicimos amigos de un americano Jeff y un brasilero Paulo. Compartimos con ellos el plato del día: La Tainha, un pescado local carnoso y tierno,a la parrilla, recién sacado del mar, regada con cachaza del lugar acompañada con arroz blanco, porotos negros, ensalada de lechuga y tomate, sopa de pescado con harina de mandioca. MUITO BOM!
Una hora más tarde, mientras tomábamos el café que está incluído en el menú, conocimos a un uruguayo Alejandro, que trabaja de Guía Turístico en la isla hace 12 años y su clientealemana, que no recuerdo su nombre en alemán, pero lo que sí recuerdo es que estaba buscando un marido brasilero para casarse y quedarse a vivir para siempre.
Por último en el mismo metro cuadrado conocimos y una joven y simpática periodista que terminó haciéndonos una entrevista para un jornal.
15:00hs continuamos recorriendo y llegamos a Barra Da Lagoa hacia el norte de la isla.
18:00hs nos encontramos con Viviana y su familia en Praia Do Morro das Pedras para ver la salida de la luna llena de
adentro del Mar.
19:00hs.terminamos comiendo en un  barcito de Armaçáo, pastel de camarones con caipirinha. 

 
Día 17:- jueves 22/05/08.-
Fuimos a conocer la PRAIA DA GALHETA, donde se puedse practicar nudismo, al centro de la isla, sobre el atlántico. Después de caminar una hora con Paolo y Charlie por las dunas llegamos al paraíso, pero al rato nos fuimos porque ninguno practicaba nudismo y no estaba permitida la entrada a perros.
DISCRIMINACIÖN!!!!!!!!!!!!

Teníamos cita con Paulo Rollo, para encontrarnos en su casa y tardamos 2 horas en la ruta para llegar porque era  feriado y estaba atascadísimo de autos.
Paolo nos recibió en su linda casa engarzada en lo alto de un morro con un vinito tinto brasilero y queso.
Charlamos hasta que no ardieron las velas de sus viajes por los 71 países que recorrió en auto y nos propuso varias ideas para el nuestro.
Dormimos en la Bambi adentro de su terreno, aunque él nos ofreció una casita para huéspedes, pero nosotros tenemos nuestra casita con ruedas.

Día 18: viernes 23/05/08.
9:00hs. tomamos el desayuno en su casa.
Nos dimos una ducha caliente, un baño sauna, vimos sus fotos, su libro, sus videos de viaje y nos fuimos juntos a almorzar a otro restaurantito de Pántano, también sobre el mar, más tarde en otro barcito , También sobre la playa,  tomamos un  café con torta de coco y ananá.
Regresamos a su casa  y estuvimos toda la tarde charlando mientras desde la ventana se veía el mar y las luces del pueblo comenzar a encenderse.
Nos invitó a cenar a la PRAIA DOS AÇORES, la una casa de unos argentinos de Mar del Plata que  se escaparon de la crisis del 2001 y transformaron su casa en bar-restaurant. Con los dueños en nuestra mesa y nosotros como los únicos clientes de la noche, brindamos con cerveza helada y charlamos hasta la media noche.

Día 19: sábado 24/05/08.
Amanecimos  y desayunamos en la Bambi.
Subimos 100metros, por su empinada y ondulante callecita que conduce del estacionamiento a su casa.
Toda la mañana anotamos meticulosamente los posibles lugares a visitar que nos iba recomendando y nos prestó mapas  para estudiar.
Al medio día sola, fuí a caminar por la PRAIA DA SOLIDAO hasta la PRAIA DO PÁNTANO DO SUL a probar mi máquina de fotos.Era el 1er día nublado Y regresé al atardecer.

Al atardecer nos fuimos a PRAIA DO CAMPECHE a comer rabas con Conrado, nuestro amiguito de 14 años que admira a Paolo y era el único de la familia de Viviana y Fernando con el cual  todavía no habíamos  podido  estar, porque estaba estudiando.
Compartimos junto a él una lindo atardecer, viendo como la oscuridad de la noche escondía al fondo la Ilhal do Campeche.

Nos contó de sus sueños y proyectos y para  terminar el día, brindamos, con coca, por nuestros primeros  7 meses de casados.

Día 20: -25 de mayo 2008-
A las 9:00hs tomamos el desayuno en la Bambi  y seguíamos estacionados en el terreno de Paulo Rollo.
Paolo subió a casa de Paulo ver la carrera en la pantalla gigante y yo me quedé en la Bambi escribiendo este blog, que me divierte por ahora.
Al medio día nos fuimos los tres en la Bambi a RIBERAÓ DA ILHA. sobre el lado oeste y para llegar tomamos un camino de tierra escarpadísimo que atravesaba Floripa a lo ancho, fue toda una experiencia de aventura adrenalítica,pero como Paulo Rollo tiene años de experiencia sobre toda clase de caminos, confiamos en él.
Después de una hora de 4x4, en primera y muy despacio, llegamos a un  punto donde la vista era inolvidable, con los cultivos plantaciones de ostras que se veían desde lo alto.


Ya sobre la  playa, fuimos a un restó con las mesitas en el muelle.
El sol, una vez más se hizo presente, como así también un grupo de jóvenes  religiosos que cantaban para recolectar dinero en invertir en obras de caridad.
Probamos ostras del pacífico crudas con limón y gratinadas con salsa blanca y queso, bollitos de bacalao, rabas fritas, ensalada y mucha, mucha cerveza helada.


Después de unas vueltas por el pueblo a sacar fotos emprendimos el regreso esta vez por el asfalto con el juramento de nunca más meternos en caminos de tierra.   

A las 17hs. paramos sobre una bahía MORRO DAS PEDRAS, en un colorido puestito callejero para probar jugo de caña.
Un rato más tarde subiemos al PONTA DO MORRO DAS PEDRAS a la Villa de Retiro espiritual y desde la vista panorámica,pudimos ver la puesta del sol. Con Slos últimos rayos de luz regresamos  a casa de Paulo.
Paulo calentó maíz envuelto en su  chala con queso adentro, que le llaman pamoinha, lo acompañamos con “Camparito”, es decir: campari, hielo y jugo de pomelo.
Paolo y Paulo terminaron el día igual de cómo lo comenzaron, tirados en la cama, mirando en la pantalla gigante una película americana producida y actuada por Tarantino, traducida al español sería algo así como: “Del atardecer al amanecer”. Un film bastante violento. Después de ver la primera escena opté por terminar el día igual que como lo comenzé, escribiendo este diario de viaje.

Día 21: -26 de mayo 2008- 9:00hs.
Son las  9:00hs y llega el mecánico de confianza de Paulo Rollo a buscar la Bambi  para revisarle los amortiguadores y se la llevó a su taller en el continente. Fue difícil estar sin la Bambi. Nos quedamos todo el día en la casa de Paulo, bajando fotos a la computadora., y escribiendo correos.
Paulo preparó de almuerzo una  feijoada con arroz blanco y huevos fritos.
Lavamos la ropa en su lavarropa, usamos su electricidad, su baño, su tiempo, hasta su lápiz para hacer la tarea de italiano sobre el libro.


Paulo responde con mucho humor y amor a cada una de las  200 cosas que le pedimos como mínimo por día, con dos palabras muy divertidas: “TEN BUCKS.”
Así es Paulo Rollo, una persona con increíble generosidad y buen humor, que desde el primer segundo que nos vio en el Bar de ARANTE y nos dijo: “BENVENUTI”, no dejó ni por un instante de ofrecernos  todo lo mejor que tiene: su amistad, sus conocimientos, su tiempo, su compañía, su humor, su casa, su experiencia como viajero, su sabiduría como ser humano.
PAULO ROLLO es una bendición en nuestro viaje.

Día 22: 27 de mayo. Regresó la Bambi a nosotros.
Día 23: 28 de mayo. Nos hicimos unas sesiones de masajes buenísimos con LEILA brasilera casada con un argentino.
Día 24: 29 de mayo  Vimos viejos, jóvenes y niños sacando con red la Tahiña del Mar.
Día 25: 30 de mayo.  Miramos en el cielo de LAGOA DA CONCEIÇAO un parapente entre el cielo y el lago.

Día 26: 31 de mayo.  Fuimos a comer casa de la famiia de Leonardo , el abogado de Paulo, un asado espectacular.

Todos estos días hasta que terminó el mes de mayo y comenzó el de junio, estuvimos hospedados con la  Bambi en el estacionamiento de la casa de Paulo, en Costa de Dentro al sur de la isla de Florianópolis.
Desde la mañana hasta la noche compartiendo con él, en su casa con vista magnífica al mar: el desayuno con café colombiano y torta casera elaborada por su mujer Jeanne, el sauna seco o el baño turco, la conexión a internet, el almuerzo preparado por él, o el almuezo afuera en algún lugar especial que nos hace conocer, las tardes escuchando su colección de buena música o tomando un jugo de caña en algún lugar de la isla o caminando por la playa, o mirando dormir a sus 6 perros junto a nuestro Charlie. Brindando a la  salud de algo o alguien  con su selección de vinos sudamericanos, mirando algún video de música en su pantalla gigante, diseñando nuestro viaje con mapas de rutas o diseñando su página web, charlando en italiano sobre mujeres, hombres, amor y traición.
Fueron doce noches y doce diez días de convivencia con el hombre más parecido en gustos y nombre a mi hombre: uno: Paolo Giuseppe, el otro: Giuseppe Paulo.

Fue muy divertido ser sus huéspedes y esperamos hospedarlo con tanto amor en cualquier lugar del mundo que nos toque reencontrarnos.
GRACIAS PAULO!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!