The Travel
Colombia! - 2009-03
lunedì, marzo 20, 2009, 07:48 PM - Colombia

Escribo este capítulo de nuestro viaje por tierra, flotando sobre las aguas cálidas del caribe, en Cartagena de Indias, punto de llegada ideal del norte de América del Sur. Cartagena es la mítica ciudad fortaleza donde se formó Gabriel García Márquez. Es una ciudad de antiguas historias de piratas y tesoros, de cuentos inolvidables, románticas luces amarillas y carrozas coloradas donde pasean los turistas.
De hecho, es una ciudad que por un lado vive un boom económico sorprendente, con los cruceros llenos de turistas que bajan desde la Florida, y por el otro lado nos muestra barrios de una pobreza aplastante.
De hecho, mientras que por un lado te pretenden cobrar el precio de una comida, de un estacionamiento o de un hotel el doble o el triple que en el resto de Colombia, por el otro lado muchas personas te mendigan plata con historias variadas e increíbles.
Dos almas de una ciudad, que representan casi mejor que cualquier otro lugar hasta hoy visitado, la contradicción más fuerte entre el rico y el pobre.
Nosotros, muy privilegiados, estuvimos disfrutando la parte más linda, sin dejar de ver y escuchar los problemas de la otra parte.
Estuvimos la última semana de marzo, casi todo el día, invitados a bordo del catamarán de Edoardo, un bell´italiano de Milano, la misma ciudad donde nació y vivió toda su vida Paolo.

Edoardo tiene un confuso concepto de libertad: "DEJAR SIEMPRE UNA PUERTA ABIERTA", y tal vez éste particular concepto y su apertura son los que promovieron el comienzo de nuestra amistad. Una mañana, en una explosión de simpatía, Edoardo, se acercó a la Bambi a saludarnos donde estábamos estacionados, en la Bahía de Cartagena.

Nosotros ya con el motor encendido y llegando tarde a una entrevista con una agencia naviera, nos tuvimos que despedir, intercambiando antes los números de celular. A las dos horas sonó el teléfono y era Edoardo para invitarnos a almorzar al Club de Pesca de la marina donde estaba atracado. En un medio día de sol espléndido, comiendo y charlando, encontramos inmediatamente puntos en común, como el amor por el parapente, las ganas de viajar por tierra y mar, conocer y compartir.

Cartagena es el lugar más mágico, hasta el momento que hemos visto en Colombia.
Recién llegados conocimos a Derek, de Florida, que se mudó a Colombia por unos meses para aprender a hablar el español. Más allá de ser un chico fascinante, Derek es deportista: skipper, sky diver y piloto de aviones que el 11 de septiembre 2001, cuando los Estados Unidos de Norte América, fueron atacados, él estaba volando y fue obligado a aterrizar. Al día siguiente fue interrogado por el FBI que búscaba a los terroristas responsable del atentado. wow! Su mujer Laurie, se quedó en Florida y no pudimos conocerla. pero who knows? Tal vez un día la Bambi podrá cruzar fronteras hasta hoy inesperadas. So, Derek, are you understanding this Spanish tale?

También encontramos a Alejandro y Claudia con sus dos hijitos que ya habíamos cruzado los meses anteriores en Ecuador. Con ellos estaban en espera de un barco para cruzar a Panamá, otra pareja Argentina, Gustavo y Analía, y una tercera simpatica pareja de franceses: Philippe y Corinne que tienen planeado llegar hasta Alaska.

Cada uno nos contaba su experiencia y su punto de vista de esta ciudad. Pero volvamos un poco hacia atrás. El mes lo empezamos en Cali una ciudad al Sur de Colombia. Es una grande y linda ciudad, bien organizada y limpia. Su temperatura promedio de 24 grados. La primera persona que conocimos fue una mujer policía entrenadora de perros. Tenía un labrador adiestrado para encontrar explosivos. Cali está ubicada en un gran valle de la cordillera, con algunos miradores hacia la ciudad.

En el barrio de San Fernando, uno de los más seguros, y precisamente en el "parque del perro", conocimos a Julián que nos ayudó a entrenar a Charlie, para que sea un perro con excelentes modales.

Cali nos permitió dejar quieta la Bambi por 15 días. Y Paolo aprovechó arreglar pequeños detalles, llevando la Bambi a la Chaneme comercial, que es la importadora de la Iveco en Colombia. En ese tiempo descansamos en un lindo hotel.

Nos ocuparnos un poco de nuestra salud y "casualmente" encontramos una Clínica de Alergias donde el médico también aplicaba técnicas de medicina natural oriental. Por un lado los 60 test de alergias revelaron que soy alérgica a algunos de los alimentos que hacen parte de mi dieta cotidiana como: leche, huevos, trigo, tomates, naranjas, chancho. Este descubrimiento me invitó a modificar abruptamente mi dieta básica, y a olvidarme de las pastas con salsa de tomate preparadas por Paolo, los panes, postres, quesos, el yogurt con cereales, los huevos revueltos, los exprimidos de naranjas. Y a comenzar una divertida búsqueda de aquellos alimentos que sí mi cuerpo tolera. Hay una variedad de frutas exóticas en forma y sabor como: lulo, pithaya, chontaduro, maracuyá, papaya, que se encuentran en los supermercados y en los kiosquitos callejeros en las calles. Los probamos todos.

Por otro lado el médico me enseñó algunas técnicas naturales: mantras, visualizaciones, respiraciones para "recargar las baterías"

Retomamos la ruta rumbo al norte hacia Medellín. Los mismos 200 kilómetros que en Argentina o Brasil se hacen en 2 hs, en éstos tramos de subidas y bajadas nos llevan 6 hs., motivo por el cual vamos parando a estirar las piernas.
Pasamos por muchos pueblos y ciudades de lo que es conocido cómo "El EJE CAFETERO". Desde Santa Rosa de Cabal subimos hacia las termas naturales que se encuentran sobre la montaña y paramos en una grande casa de campo para preguntar si estábamos lejos. Enseguida salió un muchacho y nos ofreció entrar a tomar un café que aquí llaman tinto. Era domingo y había una reunión de familia. Nos presentó a su esposa, sus hijos, sus suegros, tíos, y primos. Finalmente nos invitaron a almorzar: sopa, carne, arroz con banana frita y unas tortitas de choclo con cebolla. Ellos estaban emocionados de recibir extranjeros y nosotros de ser recibidos tan amablemente.

Las termas no nos atrajo demasiado, de modo que continuamos y en el camino encontramos a jóvenes militares que nos contaron sus experiencias de encuentros cara a cara con la FARC, los revolucionarios de Colombia. Este grupo de militares viven moviéndose por el monte y están tan orgullosos de servir a su Patria, con una convicción que conmueve. En una asociación libre que hizo mi mente, me acordé de nuestros jóvenes soldaditos argentinos sirviendo a la patria en la Guerra de las Malvinas. Aquí en Colombia, ellos viven una guerra interna y un constante estado de alerta.

Esa tarde el Cabo de esos soldados nos pidió acercarlo hasta el pueblo para comprar víveres. Ya en el pueblo lo invitamos a cenar, y seguimos hablando sobre el tema del terrorismo. Nuestro nuevo amigo vestido de civil por seguridad personal, nos dejó con la boca abierta con sus relatos. tanto que me parece prudente ni revelar en este blog. Amanecimos en el pueblo y la variedad de colores de Colombia empezaron a expresarse en diversos detalles como en los colectivos que ellos llaman "chiva"

Llegamos a Medellín que es una ciudad grande y con un desarrollo avasallante. Para donde se mire se están construyendo shopping enormes, rascacielos, autopistas o puentes. Nuestro amigo Paulo Rollo, nos conectó con su amigo Gustavo que nos paseó por los lindos lugares de la ciudad y sus alrededores. Gracias Paulo! Gracias Gustavo!

El último tramo para llegar a Cartagena se hizo largo, aún así los paisajes con naturaleza muy verde, ríos anchos, hombres a caballo, y personas con rasgos preciosos, nos encantó y emocionó.

Bueno terminamos el mes y volvemos al mismo punto donde empezó este capítulo: atracados en la Marina del Club de Pesca de Cartagena de Indias, en el deck del Buon Vento, un tremendo Lagoon 440 muy confortable, con la ciudad vieja detrás.

A bordo del Buon Vento, en éste día de sol brillante y caluroso, entre charlas y arreglos del barco, Paolo y Edoardo planeaban si recorrer los próximos días la costa del Caribe Colombiano por tierra o por mar.

Y mientras lo decidimos compartimos desayunos, almuerzos, cenas, paseos por la ciudad y discusiones de nuestros diversos puntos de vista de algunas cosas. Paolo estaba muy ilusionado en generar cosas importantes junto a Edoardo, mientras que yo me iba adaptando al efecto del mareo constante y de esta nueva experiencia seductora.
En Italiano hay una expresión curiosa pero bastante precisa, para definir una ilusión deslumbrante: será amor o será solo un calesse (una carroza)? Quien sabe? Sólo el tiempo lo dirá.

Y mientras seguimos conociéndonos Edoardo y Paolo compiten por quien cocina mejor o sabe mejores recetas italianas. Con Maria, Dena, Nelson y Peter, damos unas vueltitas por las islas de Barú, y Rosario.

Fue una nueva experiencia para mí salir a navegar, y sentir el sonido del viento acariciando las velas. O la sensación del movimiento cortando suavemente el mar. En frente a las islas de corales y el sol resplandeciente, me dejé conmover por la variedad de azules y turquesas entre el cielo y el agua.

Encontrar en el Caribe quienes se acercan a ofrecer frutos de mar frescos es una postal viviente que se parece más un sueño que a la realidad.

Detener el catamarán, bajar las velas y tirar el ancla para refrescarse en el mar, definitivamente parece una film de Leonado di Caprio. Donde los grandes trofeos son encontrar estrellas de mar para luego regresarlas a su medio.

La gentileza de nuestro Capitán Edoardo es tal que hasta nos permite agarrar el timón para jugar e imaginar.

Por las noches la ciudad antigua amurallada te invita a recorrerla en carro de madera y evocar páginas de alguna novela de Gabriel García Márquez. Sus calles empedradas y el encanto de su gente exhalan poesía.

Charlie conoció hoy una perrita Ovejero Alemán de un año y cinco meses, que lo invitó a su casa. Nuestros consuegros, Roberto, de Milano (otro más!) y su señora Zandalee que almorzaron recién con nosotros, nos declararon su emoción de convertirse en los próximos meses en abuelos y nosotros que nos creíamos tan jóvenes aún para serlo. vemos que "Los tiempos cambian".