The Travel
DOS AÑOS VIAJANDO - 2010-04
Friday, May 7, 2010, 12:12 PM - USA

El 6 de Mayo del 2010 hemos festejado dos años viajando.
Talvez se preguntarán si se puede vivir durante dos años, las 24 horas del día, junto al marido y al perro adentro de una compacta camioneta y no morir en el intento… la respuesta es que, aunque posiblemente ustedes no lo intentarían, si se puede y es una lindísima experiencia.

TOMANDO UNA COPA DE VINO EN CASA DE HANS.

Sin relojes, ni anillos, sin maquillaje y con sólo dos pantalones y cuatro remeras, renunciando a los lujos y comodidades de vivir estables en una ciudad, nos fuimos a explorar el Continente Americano.
Hoy se cumplen dos años de viaje y para festejar la Bambi abrió éste sitio web donde podrán ver muchas fotos, las personas, los mapas y descubrir otras facetas del viaje que nunca habíamos contado. Además este nuevo sitio muestra también los 3 años anteriores desde el momento que la Bambi desembarcó en América del Sur. Esperamos que lo disfruten!

El mes de abril lo pasamos en Carmel una ciudad mágica sobre el Océano Pacífico, a 150 kilómetros al sur de San Francisco.
Fueron 30 días especiales, en los cuales vivimos en la casa de Hans Lemahnn, mientras esperábamos que reparen la Bambi, que por primera vez en 5 años, tuvo un problema en el motor.

CARMEL BY THE SEA - LA MISIÓN SAN CARLOS

Hay mucho para decir sobre Carmel. Ante todo el nombre proviene de un monje Carmelita y la oficina central de los Carmelitas está en Roma. Después, otro monje, Junipero Serra, fundó la Misión de San Carlos, en honor a San Carlos Borromeo, patrón de Milano. Así que Paolo en este lugar se siente como en su casa y yo, gracias al frío, también. Y gracias a Hans hemos podido vivir un mes “casi” como ciudadanos de Carmel.

BAMBI, CHARLIE Y PAOLO EN OCEAN AVENUE.

Hans nos conoció una mañana, a finales de Marzo, cuando pasó por la centralísima Ocean Avenue y al ver la Bambi y a Charlie, les llamó la atención y se paró a saludar. Nos invitó a ver una exposición fotográfica en Carmel de su amigo, pero como nuestra idea era llegar hasta San Francisco, le agradecimos y nos despedimos con la certeza que no lo volveríamos a ver, como nos ocurre con tanta gente linda que nos cruzamos en el camino, pero que al seguir viajando perdemos de vista.

HANS LEHMANN EN CARMEL.

Increíblemente al terminar el día, estábamos todavía en Carmel e increíblemente nos volvimos a encontrar con Hans.
Llámenlo suerte, destino o casualidad pero Hans volvió a pasar, ésta vez por la puerta del taller, y volvió a detenerse y nos invitó a su casa a tomar una copa de vino.

FOTO BAMBI EN EL TALLER MECANICO DE CARMEL.

Para llegar a su barrio el camino era un laberinto: curvas y contracurvas, subidas y bajadas, casas escondidas entre los pinos en una ciudad en total oscuridad, sin postes de luz, ni faroles, iluminados sólo con la luz de la luna.
Regresar a la Bambi sería toda una aventura.
Nos encontramos con su adorable casa de madera y en su interior una decoración ecléctica que él definiría más adelante como “funky”

CASA DE HANS EN CARMEL.

Después de la copa de vino tinto de las Bodegas de California, nos ofreció un plato de comida que sirvió sobre una mesa con velas encendidas. Hans se estaba comportando con nosotros con una amabilidad inusual que agradecíamos felices.

COMIENDO EN CASA DE HANS.

Conversamos por un rato hasta el momento en que nos indicó seguirlo, entonces salimos por la cocina a un jardín trasero repleto de árboles y flores y subimos por unas escaleras de madera, entonces abrió una puerta y nos mostró una habitación de madera toda pintada de blanco con baño privado, cama, televisor, calefacción, y libros.

HABITACION DE HUESPEDES EN CASA DE HANS.

Después de darnos las Buenas Noches nos invitó a tomar a la mañana siguiente un desayuno en su cocina. Nos parecía estar viviendo un sueño inesperado y perfecto, Hans era como un Ángel que en el momento más difícil de nuestro viaje llegaba para ayudarnos

DESAYUNO EN LA COCINA DE HANS.

Al día siguiente después de rico café, Hans nos llevó nuevamente hasta el taller y nos pasó su número de teléfono haciéndonos prometer que si la Bambi no arrancaba lo llamaríamos. Más tarde nos remolcaron hasta Salinas, y pasamos todo el día en el taller donde los mecánicos revisaban la Bambi de arriba abajo sin entender porqué seguía sin arrancar.

BAMBI DESNUDA DE FRENTE A PAT, EL MECANICO.

Lamentablemente la intuición de Hans, se estaba concretando y terminado el día la Bambi seguía sin arrancar y tuvimos que llamarlo para que nos venga a buscar. Esa noche nos instalamos en la habitación de huéspedes de su casa, proponiéndole un alquiler por el par de días o a más tardar la semana que nos quedaríamos mientras arreglaban la Bambi.

NUESTRA HABITACIÓN

Hans aceptó y nos volvió a preguntar que pensábamos hacer si tardaban un mes en reparar la Bambi.
Nos miramos asombrados y le respondimos que creíamos que estaba exagerando con los tiempos de reparación, pero increíblemente acertó por segunda vez, ya que pasó exactamente un mes antes que la Bambi estuviese lista para reanudar el viaje.
Finalmente los excelentes mecánicos del West Coast Diesel Service de Salinas, encontraron el problema en un engranaje que siendo viejo y gastado desencajó el sistema de encendido del motor.
Para resolver el problema se necesitaba pedir el repuesto a Italia, y entonces el tema se complicaba… Sólo gracias a la gran ayuda de Ale, Andrea y Manuela, nuestros amigos en Milán, pudimos recibir los repuestos con FedEx, que en 24 horas hizo la entrega.
Una vez llevado el repuesto a los mecánicos, se necesitaron 7 días para volver a escuchar el sonido del motor de la Bambi.

BAMBI DESARMADA CON CHARLIE Y EMIKO.

En éste mes Hans se portó como un “Señor Anfitrión”, hicimos un buen contrato de alquiler por la habitación y siempre nos prestó su auto. También fue nuestro divertido guía turístico, que nos permitió conocer lugares que no hubiésemos conocido solos y nos invitó a algunas fiestas exclusivas.

PASEANDO CON EL AUTO DE HANS POR PEBBLE BEACH.

Durante las mañanas y las tardes caminamos por Carmel, rumbo a los parques y a la playa junto a Charlie y Tippy, que es la perra de Hans.
Tippy y Charlie se hicieron muy amigos y tenían sus buenos momentos de jugar juntos y sus malos momentos cuando de comida se trataba.
Tippy es una perra muy golosa, ella confunde cualquier cosa con comida, pero es muy tranquila: en silencio rastrea todo el día con su hocico y camina cómoda con la correa junto a Charlie.
Movía la cola feliz cuando la llevábamos a pasear.

TIPPY Y CHARLIE CON PAOLO EN LA PLAYA DE CARMEL.

Hans nos presento a sus maravillosos amigos y nos mostró las cosas lindas de Carmel y alrededores. Gracias a él, participé de una reunión exclusiva para mujeres, organizada por su amiga Deborah, donde cada mujer llevaba una bolsa de ropa que no usaba más y la intercambiaban por aquella ropa que le gustaba. En cada rincón de la casa había zapatos, carteras, sombreros, pantalones, polleras, vestidos, camisas, camperas.

CASA DE DEBORAH.

En realidad todas llegaban con su bolsa llena de ropa y no se llevaban a su casa casi nada, el motivo de la reunión parecía más escusa para juntarse a compartir un rato entre mujeres.
Yo llegué con las manos vacías y fui la única que salí con una enorme bolsa de ropa de regalo: una camisa de seda con diseños japoneses.

EMIKO CON CAMISA DE SEDA JAPONESA.

Gracias a la generosidad de las mujeres de Carmel me vestí elegante durante todo el mes.

REUNION DE MUJERES PARA INTERCAMBIAR ROPA.

Hans también es un escritor, su primer libro es How to Lose Friends and Other Social Graces y su humor nos recuerda a Oscar Wilde, aunque es menos venenoso.
Ya está escribiendo su segundo libro: Papa Noel tiene un agente. De hecho él, en tiempo de Navidad se disfraza de Papa Noel profesional y trabaja en los grande centro comerciales con su traje rojo, la barba y toda la parafernalia. El dice ser el verdadero Papa Noel, pero nosotros no le creemos. Escribí a Hans Lehmann.

Una tarde, Hans invitó a sus amigos a tomar el té a su casa, y conocimos además de Deborah a Freia.

DEBORAH Y FREIA: MADRE E HIJA.

Y además a: Sasha, Hellen y Lilian, todas lindísimas personas con las que es muy interesante conversar y compartir una tarde de té.

TARDE DE TÉ EN LA CASA DE HANS.

También organizó un par de comidas en su casa para presentarnos a más de sus amigos: Harriet e Willian, Nélica y Bob.

HANS CON SU AMIGA NÉLIKA.

Una tarde nos llevó a pasear por Pacific Grove que es una ciudad pegada a Carmel sobre la costa del Pacífico.

PACIFIC GROVE

En Monterey está repleto de casas hermosas y en el centro se ven casas de dos pisos de madera que nos parecieron muy pintorescas.

CASAS DE MADERA DE PACIFIC GROVE

Salinas es una ciudad más grande que Carmel, alejándose 20 kilómetros del Océano hacia el interior, y era donde estaba la Bambi en el mecánico. Se encuentra en una llanura completamente cultivada de fruta, sobretodo frutillas, lechuga y brócolis.
Nos contaron que esta última es la producción más fuerte del estado de California.
Desde la ventanilla al pasar por la Ruta, se ven los trabajadores recolectando las frutillas.

FRUTILLAS FRESCAS DE SALINAS.

Los jueves por la mañana se arma el mercado callejero en un rincón de Pacific Grove y Hans nos llevó a comprar fruta y verdura fresquísima y además flores a precios más baratos.

COMPRANDO FLORES EN EL FARMERS MARKET.

En Salinas está el Centro Cultural John Steinbeck, el museo que tiene (casi) todo sobre el escritor premio Nobel de la literatura en el 1962. Él se inspiraba en la realidad económica y social de los Estados Unidos de su época. Como en el libro: Las Uvas y La Ira (1939), considerada su mejor obra y donde cuenta sobre la problemática de los granjeros sin trabajo. Además es autor del libro Al Este del Edén, del cual se hizo la famosa película con James Dean. Y nosotros compramos el libro Viajes con Charley en busca de América.

INTERIOR DE LA CASA RODANTE DE JOHN STEIBENCK.

Mucho antes de nosotros (1960), Steibenck, había hecho un viaje por los Estados Unidos en su casa rodante con su perro: Charley.
Y mientras la nuestra es la Bambi Rodante, la suya se llama Rocinante. Las dos son verdes y muy pequeñitas.
Las semejanzas no terminan acá, de todas maneras es muy emocionantes saber que tenemos un ilustre antecesor.

VIAJE DE STEIBENCK A TRAVES DE LOS ESTADOS UNIDOS.

Una mañana de un sábado fuimos a desayunar en una plaza, los clásicos panqueques donde lo recaudado de la venta era para hacer beneficencia.

PLAZA DE PACIFIC GROVE EN MONTEREY A COMER PANQUEQUES.

Después del desayuno con panqueques, salchichas y café, nos fuimos a ver un desfile con soldados y bomberos “God old days Parade”.

DESFILE EN LAS CALLES DE MONTEREY.

La gente miraban en las veredas y los niños aplaudían o agitaban las banderitas de E.U. para saludar a los que desfilaban.

GOOD OLD SAYS EN PACIFIS GROVE DE MONTEREY.

Entre otras cosas, aprendimos lo que es un Garage Sale: que consiste en que algunas personas exponen y venden en la puerta de su garaje de casa objetos usados: libros, cuadros, adornos, vajillas, etc.
Todo está usado pero en buen estado y se consiguen cosas desde centavos a pocos dólares. Hans dice que es un lugar para comprar lo que uno no necesita con el dinero que uno no tiene. Y la verdad es que tiene razón se encuentran cosas muy buenas y es difícil no caer en la tentación: yo compré tres cuadritos preciosos a 75 centavos cada uno!

GARAGE SALE EN CARMEL.

Una tarde nos invitó a ver la muestra del video: “Street of the Sardine” de su amiga Eva Lothar, en el Museo de Arte de Carmel, en el video se veía la historia del Puerto de Monterey con imágenes en blanco y negro, donde cuenta el momento de gloria de la industria de las sardinas y luego la crisis total debido al extrema explotación de los recursos del mar de la zona que terminó por destruir la industria de la sardina.
Y otro día, junto a Eva, nos fuimos de vuelta al Centro Cultural Steibenck a ver Teatro Chino y comer gratis comida china con vino de California.
BUENISIMO!

HANS CON DRAGONES CHINOS DETRÁS.

El día que se votaba para elegir el nuevo intendente de Carmel nos llevó con él y tuvimos la posibilidad de entrar hasta la sala de votaciones y ver como son las urnas y presenciar el momento de votación de Hans.

HANS VOTANDO PARA EL ALCALDE DE CARMEL.

Una vez reparada la Bambi nos despedimos de Hans, sumamente agradecidos, y partimos hacia San Francisco que queda a sólo a 150 kilómetros al norte de Carmel.

LA BAMBI YA REPARADA Y ESTACIONEDA EN LA CASA DE HANS.

San Francisco nos pareció una ciudad preciosa, con una arquitectura homogénea con edificios de los años 1910. Tiene calles con pronunciadas subidas y bajadas y una vista magnífica a su bahía y a la famosa Isla de Alcatraz. Vimos los pintorescos tranvías antiguos de madera que circulan por la ciudad, en los cuales viajan muchos turistas y algunos residentes que por algunos centavos se evitan hacer esas tremendas subidas a pie.

SAN FRANCISCO.

Dormimos una noche en S.F. pegados al famoso Golden Gate.
Y después de dos días de paseos y muchas fotos regresamos a Carmel.
La Bambi no anda, tan bien como antes, le falta potencia y por la mañana hace mucho esfuerzo para arrancar y Paolo prefiere volver al mecánico.

PAOLO Y CHARLIE EN EL GOLDEN GATE.

Al regresar Hans reservó una mesa en un restaurante que abre sólo los lunes a la noche y que se encuentra escondido entre las colinas del Carmel Valley.
Para llegar manejamos durante una hora por un camino de tierra en subida con curvas que se iban internando en las montañas.
Probamos pato estofado mientras escuchábamos música en vivo.

MUSICOS TOCANDO EN VIVO EN RESTAURANTE FUNKY.

Nos pareció un rincón muy particular que Hans definía como “funky”, es decir, no elegante, no popular, no clásico, no moderno, es decir funky.

RESTAURANTE FUNKY.

Hans era uno de los organizadores del Rummage Sale que se realizaba el último fin de semana de abril, y me invitó a trabajar un día en la iglesia, junto a los otros voluntarios.
Nos tocaba organizar la ropa y cosas que la gente había donado: seleccionamos, clasificamos, ordenamos y marcamos con precios.
El 30 de abril se abrían las puertas de la iglesia para éste Rummage Sale y lo recaudado de la venta se utilizará para beneficencia.

BAMBI EN LA IGLESIA DE CARMEL-RUMMAGE SALE.

Hans me designó el departamento de niños y me encontré con una sala repleta de cajas con juguetes, libros, zapatos y mucha cantidad de ropita encantadora de todos los tamaños y colores para organizar.
Cada voluntario tenía el derecho de comprar dos cosas de todo el Rummage Sale antes de la inauguración y elegí un adorable vestidito blanco y turquesa en perfecto, que parece nuevo, para mi sobrinita Maia que nació antes de ayer, el 4 de mayo 2010. El vestido me costó: 1 dólar.
Ojala que con lo recaudado ayuden a mucha, mucha gente!

ORGANIZANDO CANASTAS PARA EL RUMMAGE SALE.

Toda la gente que nos presentó Hans, fueron de una amabilidad inolvidable. Recuerdo que una noche Deborah preparó una rica comida para 10 personas.

Antes de comer nos agarramos de las manos y cerramos los ojos, entonces Wayne dijo: “Gracia por ésta preciosa mesa, llena de alimentos y por permitirnos compartirla con éstos nuevos amigos. Es tanto lo que nos estás dando que nos preguntamos si existe una manera de devolverte algo… te escuchamos…”
Un silencio precioso se instaló por unos segundos en la mesa y después Wayne continuó: “ok, entendimos, seguramente nos lo dirás a cada uno en nuestros sueños, mientras dormimos”

CENA CON AMIGOS EN CASA DE DEBORAH.

Terminamos el mes de abril en lo alto de una tranquila colina con una preciosa vista al mar, que se encontraba sobre la Ruta 1 de California, rumbo a Los Angeles y donde encontramos un Templo de Monjes Hermitaños Camaldoleses. Allí pasamos la última noche.
A la mañana siguiente dejando ya la colina, nos cruzamos con un monje que nos saludó con una reverencia, juntando sus manos y agachando la cabeza, cuando nos habló nos dijo con su voz suave y calma: “ALGUIEN ME CONTÓ QUE VIAJARON MUCHO…QUE LA LUZ DEL SOL SIGA ILUMINANDO SU CAMINO”

COLINA DESDE EL TEMPLO DE MONJES HERMITAÑOS.